Ligamento Lateral Interno de Rodilla

[02-08-2018]

Existen cuatro ligamentos en la rodilla que conectan el fémur con la tibia, los mismos son: ligamento cruzado anterior, ligamento cruzado posterior, ligamento lateral interno y ligamento lateral externo. 

El ligamento lateral interno se extiende desde el cóndilo interno del fémur hasta el extremo superior de la tibia. Se encuentra por detrás de la zona de inserción de los músculos que forman la pata de ganso. 

Este ligamento se tensa cuando la rodilla se extiende y tiene como función evitar el valgo de la rodilla, es decir, que se abra la rodilla en su zona interna. Cualquier mecanismo que provoque este movimiento y que sobrepase el límite de elasticidad del ligamento puede desencadenar un esguince del ligamento lateral interno. Es una lesión frecuente en muchos deportes como el fútbol, esquí, basket y rugby. 

Mecanismo de lesión

Se produce por una inclinación hacia adentro de la rodilla, bien sea por un golpe en la parte de fuera de la rodilla, por un golpe en la parte de dentro del tobillo (por ejemplo, en el fútbol al trabar la pelota) o por una rotación con el pie apoyado en el piso.También puede ocurrir que esta lesión vaya acompañada de una lesión del menisco interno y, quizá también, del ligamento cruzado anterior (este tipo de lesión se conoce como Triada).

Grados

Los ligamentos tienen capacidad de estirarse y volver a su posición sin sufrir ningún daño, pero si excedemos su capacidad elástica se produce una rotura de las fibras de este ligamento. Según el número de fibras que se rompan se clasifca en:

- esguince grado I: sobreestiramiento con muy pocas fibras rotas. El ligamento todavía es continuo y generalmente los síntomas son mínimos. Los pacientes sienten dolor a la presión sobre el ligamento y pueden ser capaces de volver rápidamente a su deporte. 

- esguince grado II: rotura de entorno al 50 % del ligamento. El paciente refiere inestabilidad cuando intenta girar o levantarse. El dolor y la inflamación son más importantes con respecto al primer grado y generalmente es necesario un período de descanso de 3-4 semanas.

- esguince grado III: rotura de más del 50 % del ligamento. Los pacientes presentan inflamación y dolor importante. Por lo general tienen dificultad al doblar la rodilla. Inestabilidad y hundimientos son una característica común en la rotura del ligamento lateral interno. Generalmente, una férula es necesaria para proteger la articulación y necesita de al menos 6 semanas.

- rotura total del ligamento en la cual los extremos se separan, quedando el ligamento en dos partes.

Diagnóstico 

Primero se le realiza una completa anamnesis al paciente a cerca de cómo se produjo la lesión. La lesión aislada leve suele causar dolor en la parte interna de la rodilla, inflamación y dificultad para caminar. Hay pruebas específicas como la prueba de valgo forzado a 30º que indicará si hay o no lesión del ligamento comparándola con la otra rodilla.

Puede ser necesario una resonancia magnética (RMN) para proveer más información. En la RMN se visualiza bien la anatomía de los tejidos blandos y es indicada si se sospecha una lesión de menisco o de los ligamentos cruzados. Es útil para localizar un edema óseo o una fractura osteo-condral y para identificar el punto de la lesión del ligamento.

Tratamiento Ligamento Lateral Interno

En las primeras 24-48hs seguimos el protocolo RICE con descanso, hielo, compresión y elevación. Puede hacer necesario indicar muletas para una descarga parcial.El ligamento tiene un buen aporte de sangre y generalmente responde bien al tratamiento no quirúrgico. Si la lesión no es grave, puede ser suficiente con el descanso, la inmovilización de la rodilla, y el tratamiento de kinesiología.

Es importante comenzar los trabajos para recuperar el rango de movimiento completo de la rodilla e iniciar los ejercicios activos para restablecer la fuerza insistiendo sobre todo en el vasto interno del cuádriceps, junto con ejercicios progresivos de propiocepción.

Luego seguimos con la integración del deportista a su deporte con una pautada readaptación  progresiva.Generalmente, los deportistas con lesiones de primero y segundo grado vuelven a jugar dentro de 2-3 semanas. En una rotura completa del ligamento se necesitan 6 o más semanas antes de volver a jugar.

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